Los profesionales en mantenimiento de ascensores en Granada saben que la convivencia con mascotas en un edificio y su uso del elevador son, en ocasiones, causas de diferentes conflictos intervecinales.

No a todo el mundo le gustan los perros y no todos los perros son simpáticos, sociables o van lo suficientemente limpios. Y cuando estas circunstancias confluyen, comienzan los problemas.

Durante las labores en el mantenimiento de ascensores en Granada, los técnicos son a menudo interrogados sobre la posibilidad de prohibir su uso por nuestros peludos amigos. La respuesta es que depende.

Toda comunidad de vecinos tiene unos estatutos que rigen la feliz convivencia entre los distintos habitantes del edificio. Esos estatutos han de ser aprobados por unanimidad. Es posible que si el propietario de una mascota se muda a una nueva vivienda se encuentre con la desagradable sorpresa de tener que subir y bajar al perro por las escaleras si no ha tenido la precaución de estudiar los estatutos antes de mudarse.

Pero de no existir esas normas vecinales, se hace muy difícil que un conflicto sobrevenido, como puede ser la adquisición de un perro por alguno de los propietarios o inquilinos, suponga la prohibición de que los canes puedan usar los ascensores. Para eso el propio propietario tendría que aprobar unos nuevos estatutos y excluirse de la comodidad que conlleva el ascensor, algo harto improbable.

Por eso, desde ASCENSORES MAGUERIZ, recomendamos a todo propietario de perros que vaya a trasladarse a un nuevo piso que estudie bien los estatutos del edificio y en especial el apartado dedicado a las mascotas. Y a quienes no les gusten las mascotas, también. Los ascensores son uno de los valores que más aportan al confort de un edificio, pero la armonía y buen entendimiento entre sus moradores es igual de importante. Posiblemente más.